Monthly Archives: junio 2008
Que se supone que alguien normal haria?
Este dia se volvio mas tenso de lo que tenia planeado…
El lunes tengo entrega del cuaderno de Psicologia, lo estoy remodelando y toda onda, para eso era el fin de semana, pero el viernes recibi una llamada extranha…
La mama de un excompanhero de la Escuela San Alfonso me llamo para invitarme a la fiesta de su hijo, el domingo [hoy] a las 2:30… genial, primero casi ni le hablé, bueno, dije: “ah! pues no iré” pero resulta que mi mamá ya le compró regalo, ¿qué debería hacer? ¿quedármelo? no
o sea tengo que ir y no conozco la casa, ni a ninguna persona que irá, ni siquiera tengo el número de él
[... todavía me pregunto como es que él tenía mi número ...]
Ahora también tengo reunión en la iglesia, y es a las 2:00… Me urge ir a la reunión de la iglesia porque me metí en una nueva comunidad para vivir esta reunión…
¿y ahora que hago? :S
Estimado Senhor Alcalde:

Permitame decirle que usted realmente me impactó.
No esperaba una reacción tan fría hacia mi persona.
Pero usted rebatió mis argumentos con la Biblia, no me extranhó de una persona que estudió para ser sacerdote. Lo que si me extranhó que una persona tan cercana a Dios tenga un duro corazón y que ocupe la palabra de Dios para hacerme sentir menos.
Al menos me demostró su verdadera faceta y me hizo a mi darme cuenta que por mas decepcionada que yo esté, por mas enojada que yo esté, por muchas que sean las ganas de llorar, siempre puedo tragarme esa actitud y mostrarle una linda sonrisa.
Porque eso es lo que hacen las personas, tragarse sus sentimientos y mostrar una sonrisa.
Ahora bien, me di cuenta que lo visité para darme cuenta que siempre fui feliz.
Por ahí me dijeron que yo no lo necesito, ni lo necesité, pero la curiosidad es una actitud con la que no puedo vivir. Estoy segura que encontré la respuesta que me tenía que dar, no la que yo esperaba, pero sí la que Dios había predestinado para mí.
Pero, lo que yo piense no es lo que usted piensa. Lo que usted piensa no es lo que Dios piensa. Veremos qué sucede, ¿verdad?
Fue un gusto conocerlo, Senhor Alcalde.
Es un gusto seguir con mi vida, Senhor Alcalde.