De algo me he dado cuenta, y es que yo fui un miembro activo en mi iglesia pero no he logrado serlo en otro lado. No he encontrado otra comunidad que me haga sentir ser feliz por ir todos los días que fuese necesario a las reuniones, comunidades, asambleas, misas, etc. ¿Porqué?
Creo que la respuesta viene a ser que no estoy conforme con la iglesia como institución. No soy fan. Pero sí soy fan de mi pequenha comunidad (bueno, de las dos a las que iba) y de la manera en la que manejábamos las cosas; era fan de mi iglesia y de la manera de cómo manejaban las cosas.
Pero aquí, solamente he encontrado un lugar al que ir a misa.
¡No es suficiente!
Yo quiero ir a las asambleas los sábados y escuchar a una persona común y corriente dar una doctrina y contarnos su testimonio, ¡saber que alguien más vive su fe!
Yo quiero ir a los grupos juveniles los sábados y ver a gente de mi edad intentando ser buena persona en este tiempo.
Yo quiero ir a la misa de la tarde los domingos y ver a mi vecina cantando en el coro porque tiene una voz inigualable.
Yo quiero ir a la comunidad de jóvenes los lunes porque además de ser amigos, jóvenes e inquietos, siempre teníamos reuniones inolvidables y todos los ninhos me iban a dejar a mi casa porque vivía lejos y no querían que me pasara nada.
Yo quiero ir a la comunidad de grandes los miércoles porque era fan de ver a mi mamá tan contenta y tan activa en ella y la comida que daban en esta reunión era bien rica (¡chis! ¡es la verdad!).
Yo quiero que me den mi calendario de cuándo me toca servir en misa y asambleas.
Yo quiero que me digan que voy a ser la Verónica en el Via Crucis de la Semana Santa.
Yo quiero que me demuestren que de verdad la Iglesia es formada por las personas que son católicas y no solo por la gente que fue ordenada como tal, ¿cómo me puedo sentir, de verdad, católica si no hay ninguna iglesia en la que pueda servir sin ser monja?
Otros artículos relacionados: