¡Se acerca el día de los muertos y con eso: el “se me subió el muerto”, el “se me caen las cosas” & el “me chuparon las brujas”!

Ya se acerca el día de los muertos… y yo, soy muy sugestionable al respecto que lo único que puedo hacer es pensar qué voy a hacer. Como referencia, puedo recordar [porque hace poco me recordó una de mis amigas] que el anho pasado cuando fuimos a ver todas las cosas que ponen en el Zócalo, íbamos caminando los #missgamer por las callecitas que llevaban a la plancha, en eso, alguien dijo como que “miren los disfraces y blah”… cuando dijo eso, llamó mi atención y volteé hacia la izquierda, o sea, mi cuerpo veía hacia a dónde íbamos pero mi cabeza volteó a la izquierda, cuando empiezo a caminar, una cosa asquerosa roja de aspecto horrible se había “escondido” justo adelantito de mi esperando que yo me diera la vuelta y cuando volteé de nuevo al frente pegué un grito TAL pero TAL que mis 11 amigos hicieron una rueda abrazándome para que ya no me diera miedo. ¡Y eso que era un tipo disfrazado de asaber qué! Pero es que una no puede andar sufriendo tales miedos en el camino… bueno, también quién me manda a andarme metiendo en lugares donde celebran la muerte siendo una tan miedosa, ¿veá?

INTRODUCCIÓN

Contarles todas las veces que me han asustado o que he sentido cosas sería hacer una enciclopedia y, en segunda, sería quedar como supersticiosa y miedosa y… oquei, ya. El issue es que yo pensé que, como que los espíritus quedaban en la casa, o algo, pero no… te persiguen por el mundo. Buuu.

CAPÍTULO I: ¡SE ME SUBIÓ EL MUERTO!

Todo empezó cuando entrenaba en El Salvador y llegaba bien effin cansada a la casa. De repente, pasaba que sentía que caía de un edificio super alto y saltaba (imagino a muchos les pasa) y la otra era de que de repente yo no me podía mover y no podía hablar y no podía gritar ni mover la boca ni decirle a mi mamá que “alguien se estaba metiendo en mi cuerpo”… ¿qué? ¡Yo así lo interpretaba! Me daba miedo contar que “yo peleaba con muertos” porque dije que me iban a tratar de loca [persona que lee mi blog, por favor, termine de leerlo antes de decirme loca… –¡loca! –Oquei, ya ¬¬]. Empezó a suceder más seguido y lo que yo hacía era gritarles de cosas en mi mente así de “no, este cuerpo es mío, el tuyo ya no existe, respetá, dejame, andate” y así… hasta que me harté de “pelear sola” y le dije a mi mamá… y en efecto, pensó que estaba loca y que estaba inventando… Me intenté calmar y, pues, ya, empecé la dieta de los entrenos y ya no volvió a ocurrir.

Hasta que vine a México… cuando vine a México y empecé a vivir sola no pasaba nada, sino hasta que empezó el frío… hubo una época que duró 3 semanas que era casi diario que estaba peleando… y una vez en la oficina, chambriando en el almuerzo una amiga me dijo: “¿Nunca has sentido que se te sube el muerto?”. Y ya le pregunté que cómo era eso, porque sonaba como algo que me había pasado a mi. Y ya me contó que le pasaba lo mismo que a mi y que se sentía muy feo… fue cuando pensé *ay, no estoy sola en el mundo, no estoy loca ni estoy inventando cosas que no pasan*. Y pff, ya de ahí, que ya sabía cómo se llamaba mi “padecimiento”, ya les iba preguntando a más gente en pláticas casuales si les había sucedido lo mismo… así del tipo:

-¿Qué vas a comer en el mercadito, tacos de barbacoa o quesadillas?

-Ah, pues, no sé.

-Ah, y mientras te decidís, me podrías decir si se te ha subido el muerto…

Así, ya saben, lo típico…

CAPÍTULO II: LAS COSAS SE MUEVEN SOLAS, SE CAEN O YA NO ESTÁN DÓNDE LAS DEJÉ O ME CIERRAN LAS PUERTAS BIEN FEO.

¡Tuve mi época dónde las cosas se caían solas, me movían las cortinas cuando todo estaba cerrado y cuando me tiraban las puertas y así! Ahora “se calmaron” pero antes era muy recurrente. Ahora, lo que me asustaba a mi era un ruidito bien extranho que se escuchaba todas las tardes a las 4pm y a las 4am. Estaba yo en mi casa y de la nada se escuchaba cómo empezaban a “silbar” o clavar (porque se escuchaba como un martillito) y yo: omaigá, ¿qué pasa? 😐

No podía hacer yo nada, estaba tan traumada que lo mejor que se me ocurrió fue taparme con la colcha… como si al asesino en serie que ya había descubierto mi dirección, burlado a los vigilantes, encontrado mi edificio, abrir las puertas del lobby, abrir mi casa y la puerta de mi cuarto lo iba a detener mi colcha de los PUmas. Anyways, lo mejor que he hecho hasta ahora es ponerme mis audífonos y mi antifaz para dormir.

CAPÍTULO III: ¡LAS BRUJAS MORDIERON A MI HIJA!

Esta no es historia mía, de hecho, no pensé que las brujas como me las contaron esta vez existían, ni siquiera me lo imaginaba. Bueno, el anho pasado cuando vivía con Nancy, fuimos a visitar a sus tíos y en una de esas reuniones familiares salió la plática que a una de sus primas (una bien flaquita, bien bonita que no recuerdo cómo se llama) la había mordido una bruja… cuando me dijeron eso yo me imaginé a la típica vieja arrugada con verruga cerca de la boca, nariz fea y el típico sombrero de cono… típico. Pero no, aquí, en México, las brujas son como pequenhas bolas de fuego, son de la manera cómo se transportan y lo que buscan es andar mordiendo o quemando ninhos, La vez que me contaron, habían empezado a morder a la prima de Nancy en una munheca y que lograron espantar a la bruja, con no me acuerdo qué… pero cuando pasó eso, empezaron a buscar una casa para mudarse porque ni locos iban a quedarse ahí.

CONCLUSIÓN.

Más o menos cómo se empezaron a resolver las cosas… hablando con Dani, el anho pasado, me recomendó desparasitarme:

Que los espíritus y los muertos y todas esas cosas y hay algo con lo que me quedo bien intranquila. Me dice Dan… todo tiene explicación científica… ¡todo! A ver, decime [bueno, el dijo “dime”] ¿cuándo fue la última vez que te desparasitaste?

Y yo como que: :| No sé, no recuerdo.

Y ya me empezó a explicar que los parásitos se comen todas las vitaminas y hacen cosas como que tu mente trabaja más rápido que tu cuerpo, por la falta de vitaminas o que, tu mente ya no puede controlar tu cuerpo y suceden cosas como “se te subió el muerto“, suceden cosas como que sentís que te abrazan en la noche, suceden cosas como que se te duermen las piernas.

Y con eso ya no puedo escribir 3 posts de las cosas que me estaban pasando. U_U

Pero me dijo: te explico, tus piernas se durmieron, eso te pasó, ¿pero qué sentís? Sentís que tenés un montón de hormigas, pero no están, sólo se te durmieron las piernas.

Y ya me quedé como que: Aaaaah. :|

Esto hizo que se calmara la parte de “se me subió el muerto”, aunque, claro, faltan cosas como que ya no se me suben a mi, sino que cuando estoy con mi novio, se le suben a él. U_U

También, le conté a mi amiga Rubs de eso de que se me subía el muerto y así, y como ella es psicóloga, pues mejor, ¿veá? Porque al final, me dijo que alguna sustancia nojeké era la responsable de que yo no tuviera sincronizados mi mente y mi cuerpo y que era por eso que sentía que se me subía el muerto… porque mi mente despertaba y mi cuer
po no. Pero que, obviamente, ya habían estudios de eso y que seguramente los de la Clínica del Suenho de la UNAM ya sabían cómo curarme y me dijo que hasta pensaba que yo era afortunada de que mi trastorno del suenho no fuera al revés, que mi cuerpo despertara y mi mente no… porque hay mara que maneja dormida. Y así, estuvimos toda una noche hablando y hasta le dije: hey, ¿eso de mi trastorno del suenho no tendrá que ver con que, para empezar, me desvelo mucho y de ahí que me duermo, muy fácilmente en cualquier lado al punto de que mi novio me ha dicho que envidia mi manera de dormir porque me duermo en el metro, en el metrobús, en el carro, en el bus, en todos lados? Y ya me dijo que igual y todo está relacionado y que hay algo ahí con mi forma de dormir que me está ocasionando problemas y que no necesariamente tiene que ser un muerto.

Para muestra, un botón, he estado intentándome dormir antes de las 12 de la noche, apago todo a las 11 y empiezo con mi ritual de las cremas y puff, caigo dormida, ¿veá? La onda fue que un día antes de venirme a Querétaro, se me ocurrió una idea bien genial y empecé a actualizar el blog de mi novio. Me dormí a las 3 toda emocionadita, dormí 5 horas y cuando me fui en el bus… ¡ya no me pude dormir como antes! >_< Como que mi “capacidad” para dormir en cualquier lado a cualquier hora ya se hubiera aquebrantado por estar más de 3 semanas intentando cambiar de horario.

Finalmente, las brujas. Hoy en la tarde estábamos hablando, David y yo, de que, muy probablemente después de publicar mi post, cenar burritos grantes y cambiarme, saldríamos a la loma con sus amigos, a hacer una fogata y así y que estaba la leyenda que se veían las brujas. Me dijo:

-Ay, no, pero las brujas no existen, no te preocupes, amor, no pasará nada.

-¿Seguro?

-Sí, en serio, a veces, muchas personas quemaban llantas y las tiraban desde lo más alto del cerro… entonces se veía como que una bola de fuego estaba saltando en el cerro, pero no existen.

-Ah, bueno, así ya no me da tanto miedo, entonces.

-Sí, solo por si las dudas, no hablés de ellas los días que tengan R… o sea… hoy.

FML.

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