Timehop o cómo voltear a ver tu pasado te levanta el ánimo

Timehop sí mejora el ánimo respecto a tu pasado.

Ya caí en las garras de Timehop, esa aplicación que te entrega informes de tu pasado y te hace feliz. Desde hace días iba a declarar oficialmente que me había atrapado, que me había suscrito – por mail, porque no tengo iPhone – y que cada día me hacía sentir mejor. Muchas cosas que registré el año pasado, las estoy haciendo mejor ahora. He mejorado en rapidez o en forma. Ha cambiado mi percepción, mi crecimiento, mis habilidades y mis sentimientos. He dado toda una vuelta de un año para acá.

Pero uno de estos días me detuve de escribir, llegué a un punto donde planeé mi día y descubrí que iba a hacer exactamente lo mismo que el año pasado, eran 4 actividades, las mismas 4 que había “planeado” minuciosamente durante toda la semana para llevar a cabo el lunes. Eso no era lo peor, mis sentimientos eran los mismos. Sabía que tenía que realizar esas 4 actividades, sin embargo no quería, me inundaba entre la angustia y la obligación. Así que lo dejé para después, me dije a mi misma que mejor regresáramos al tema de Timehop al rato. Lo que hice fue solamente compartir lo que sentí en Google Plus, solo para darme cuenta al día siguiente que, en efecto, las cosas sucedieron mejor que el año pasado.

Fue un día tan feliz que hasta tuve una regresión, me acordé de los tiempos que iba al estadio todos los días y en lugar de decir buenas tardes, le gritaba a mis amigos ¡HOY ES UN DÍA FELIZ! Generalmente me lo digo cuando estoy estresada para creérmelo y tomármelo así, pero ese día hasta recordé lo que sentía que aquellos tiempos (hace exactamente 10 años).

Después de haber tenido un mejor día que el del año pasado, me fui al mercado. Caminé dos kilómetros extras pero, honestamente, me dio igual, quería ir al mercado, llenar de frutas y verduras mi refri y mantener el mood del día. Me gusta ir de compras al mercado porque tienen frutas y verduras frescas, tienen un precio más cómodo que los súperes, la gente te trata con amabilidad, te desean un buen día porque les nace, no porque se los ordenan y, lo mejor, siempre me regalan una fruta por ser cliente frecuente.

Al final de todo, pasé a la panadería a buscar unos bolillos, generalmente buscaba los baguettes pero ese día se me antojaron bolillos. Estaba a punto de elegir los que estaban en el estante cuando la chica que me empezó a atender me dijo: tengo unos que acaban de salir del horno, ¿querés de esos? Claro que por supuesto que desde luego respondí que sí.

Había superado con creces lo que había pensado para ese día, probablemente habían muchas maneras más de mejorar lo que restaba, pero también fue mi fin de clases, el fin de todo un semestre, de un ciclo, así que cuando llegué a casa, me quité los zapatos y me dormí. Después de un día lleno de detalles felices, dormir toda la tarde fue el mejor regalo que me pude dar por un buen fin de semestre. El que pensé que sería un día estresante y repetitivo logró ser un día feliz. Gracias Timehop por darme el pasado como prueba para superar en el presente.

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