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The Internship (2013)

Mi diploma del internado de GOOGLE :D

Cuando vi por primera vez el tráiler de The Internship sabía que tenía que ir a verla al cine y estuve viendo múltiples canales de Youtube donde subían videos al respecto. Puede decirse que estuve esperando religiosamente a que fuera el verano del 2013 para ver la película.

Tengo un método para saber cuándo tengo que apartar un día de la semana para ir a ver una película que me gusta. Veo la fecha de estreno de Estados Unidos y le agrego 2 semanas. Casi nunca falla. Así que cuando falló con The Internship casi que me iba a dar algo. Lo único que se me había ocurrido era que no la iban a traer porque igual y no mucha gente iba a ir a verla por tratarse de algo de Google y emprendedores, además, es como que estuvieran promocionando los puestos de interno pero en Estados Unidos. Llegué a pensar que no la iban a traer porque pasó Junio completo (la iban a estrenar el 6 de Junio en Estados Unidos), Julio, Agosto… y no se sabía nada de la película. Cada semana que pasaba se me iban apagando las esperanzas. ¿Lo peor? Que ni siquiera iba a poder rentarla en iTunes porque dudo que pusieran una película de Google en un producto de Apple.

Hasta que un día Poli me mandó un mensajito avisándome que la había visto programada en cines para el 30 de Agosto.

Cuando llegó el 30 de Agosto, me metí a la página de Cinépolis. No había nada aún. Me pasé revisando diario esa página por 10 días y no aparecía The Internship. Aunque sí se me bajaron los ánimos, no me desilusioné por completo, porque ya habían confirmado que llegaría a México y, sobretodo, que la iban a poner en Querétaro. El 12 de Septiembre me mandó otro mensajito Poli y me dijo que mañana se estrenaba, o sea, el 13.

Quedamos de ir martes o jueves de la siguiente semana.

Como yo había visto el tráiler desde Febrero, estaba más que emocionada de ir a ver The Internship. Me pasé todos los días repasando el plan para irnos al cine – Poli y yo. A David no le gustaba mucho la idea (de la película, porque el cine sí le gusta). Pero creo que al final me vio demasiado emocionada y vio cómo Poli me seguía la corriente de la emoción que le dieron ganas de ir (aunque creo que solo fue para no perderse la experiencia porque me dejó muchas veces en claro que la película no le llamaba la atención).

Al final quedamos los tres de ir. 🙂

Llegamos al Cinépolis nuevo que abrieron enfrente de Plaza de Toros, se llama Cinépolis Esfera (tiene salas 4DX). Creo que pocas veces me ha tocado llegar a un cine nuevo y lo que me encantó fue que, al entrar a la sala que te toca, te llega un olor a piel nueva. Los asientos están increíblemente cómodos (para ser una sala normal, pues) y el aire acondicionado estaba en el punto perfecto. Aunque yo soy muy friolenta, no sufrí para nada.

Otra cosa que se me hizo muy curiosa fue que nosotros estábamos como en “el segundo piso”, por decirlo así. Porque abajo de nosotros, estaban los VIP. Nuestros asientos estaban cómodos, sí, pero a ellos les ponen sillones como los que tienen Joey y Chandler en su apartamento. Además, cuentan con mesero y esas cosas. Ojalá a la próxima que una película me llame tanto así como The Internship, me meta en el VIP. 😉

The Internship (2013)

Puse los videos primero a propósito porque puede ser que a partir de aquí se me escape un spoiler, así que ya sabés. Si querés divertirte en la película, mirá los videos y andate al cine. Si sos como yo y te gusta un spoiler de vez en cuando, seguí leyendo.

Los tráilers te dicen mucho de qué va esto, un par de adultos pierden su trabajo y necesitan actualizarse. Eran expertos en vender y ahora se tienen que enfrentar a un mundo en el que casi todas las relaciones humanas y negocios se llevan a través de las computadoras. Quizás se tardan un poco en llegar a lo bueno – o sea, a Google – pero la verdad vale la pena ser paciente porque mientras te cuentan la historia de sus vidas, te vas encariñando con los personajes. No son simplemente personas adultas que perdieron su trabajo, son personas que amaban lo que hacían, aman lo que hacen, son expertos en ello y lo perdieron todo. Ahora no solo están perdidos, sino que no tienen ni una oportunidad en el mundo real. Ambos intentan por su parte regresar a las ventas y lo pasan muy mal.

Creo que en este punto una se encariña porque, quiérase o no, en el mundo del pleno 2013, vos también tenés que buscar tu propia oportunidad, y muchas veces para llegar a lo que nos gusta, la vamos a pasar muy mal.

En una noche de insomnio, Billy empieza a googlear por trabajos y encuentra la oportunidad de obtener una revista para internarse en Google y obtener un trabajo dentro de la empresa tecnológica más querida del momento. Lo que me encanta aquí es que a pesar que ambos saben que tienen pocas posibilidades de lograrlo, lo hacen de todos modos. Pero creo que además de la esperanza que tenían, lo que les ayudó mucho fue que se vendieron a ellos mismos (recordemos que eran muy buenos en las ventas). La escena de la entrevista por medio de los Hangouts está muy chistosa (está en los videos que te puse arriba por si la querés ver, es el video 4). Yo me maté de la risa cuando empezaron a decir todos “what!?“; el ‘what‘ es súper importante porque al final, hasta uno de los pesados en Google lo termina diciendo y es el éxito rotundo.

En este punto, a vos te caen tan bien los protagonistas que deseás con todo tu corazón que sí califiquen para entrar a los puestos de interno. Así que vas a ver una tipa que habla mal de ellos y los descalifica de buenas a primeras, lo único que vas a hacer en la primera hora es detestarla. En la mesa solo vas a ver a una persona hablando a favor de ellos.

Al final, obviamente logran entrar. Lo que no es tan obvio – al menos no para todos los que estuvieron en la sala – es que sale Sergey Brin en la película como si nada usando sus Google Glass. Lo curioso es que yo lo haya identificado y no nadie de la sala. Voy a hacer un mini paréntesis aquí y te voy a decir porqué se me hace curioso. Cuando me reunía con los Miss Gamer, uno de los miembros, Aleph, y yo estábamos viendo libros en Sanborns. Yo lo estaba molestando para que me comprara unos libros de Historia de México que parecían biblias y de pronto él me dice “ya sé cuál te voy a comprar, pero con una condición: decime sus nombres“. Agarra un libro en el que salen dos tipos en la portada y les tapa los nombres. Solo le tenía que mirar la cara a los tipos e identificarlos. Lo miré y le fruncí el ceño, le dije: no los conozco, ¿cómo porqué me iba a saber sus nombres? Se me queda viendo y me dice: “ihh, menos mal que sos fan de Google“. Eran Sergey Brin y Larry Page. Así que, regresando a lo de la película, sí, se me hizo muy curioso que yo haya sido la única que haya reconocido a Sergey.

Pero pasó tan rápido que me pregunté si de verdad había sido él. Lo bueno es que al final vuelve a aparecer y tiene una línea, así que confirmé que en efecto era Sergey. Eso sí, no aparece en los créditos, así que no te quedés leyéndolos porque no va a aparecer ahí.

Estando dentro, se conocen entre varios de los internos. Hay un tipo que es un grosero total y que solo es buena gente cuando piensa que alguien de Google lo está viendo. Pero hay otro que no ve nada más que la pantalla de su teléfono, es súper frío y todo alrededor le molesta o simplemente no le emociona. Honestamente, cuando iba viendo la película y viviendo la historia, obviamente me quise sentir como si fuera los protagonistas. No por la edad, pero por las esperanzas y por tener miedo de enfrentarme a cosas que no sé pero queriendo ofrecer lo que yo ya sé y en lo que soy experta. Pero siendo sincera y analizando la situación, creo que quizás me he parecido en muchas ocasiones al O’brien, siempre viendo el teléfono, estando más pendiente de la pantalla que lo que pasa a mi alrededor y hasta sintiéndome molesta de que alguien me interrumpa. Y no es por quitarme algo de culpa encima, pero siento que varias personas son así. Pero ahorita me parezco a un gordito que sale en la película porque está escribiendo código como loco – yo estoy escribiendo esto como loca – y tiene unos audífonos para que nadie lo interrumpa. 🙂

Si ven la película, van a notar que costó un poco para que se acoplaran en grupos (cosa que ya investigué que no pasa en los verdaderos puestos de interno en Google ;) pero lo que los ayuda mucho en primera es el juego de Quidditch y después la salida juntos a un ‘bar’ de la zona. Parece obvio, pero siempre las mejores relaciones interpersonales se desarrollan en físico, en un juego o en una salida con amigos.

Pero antes de llegar a la salida con amigos, tenés que poner atención cuando están lanzando ideas para crear una app. También en esa escena me maté de la risa, mucho más que el what!

Después de la escena del bar (que también está matada de la risa), todos empiezan a trabajar como equipo y se nota cómo a pesar de ser muy diferentes, se convierten en una masa homogénea que jala para el mismo lado.

Empezaron a mejorar muchísimo en las actividades, y de hecho, el gordito que te digo al que me parezco en este instante, ayudó a estudiar a Billy para una prueba para la que él no estaba preparado. Básicamente, para salir victorioso en esa prueba, tenías que conocer todos los productos de Google y saber cómo arreglar errores básicos porque ibas a recibir llamadas. Billy lo logró, lo hizo con mucha personalidad pero falló al apretar un botón y sus respuestas más las personas a las que ayudó no se guardaron en el registro de la prueba. En este momento se me salieron las lágrimas, quería TANTO que ganaran y ya iban perdiendo en varias cosas, así que si los descalificaban en esta – que sucedió – prácticamente ya había valido todo.

Billy se tiró a la depresión, se salió del campus, se fue con otro tipo con el que iba a vender, que aunque era lo suyo, la verdad lo que tenía que hacer para conseguir una venta no estaba nada genial.

¿Lo mejor de todo esto? Es que el grupo ni siquiera lo odió porque por su culpa los habían descalificado de la prueba, en su lugar se preocuparon por él.

¿Lo peor de todo esto? Que Billy se salió antes de que Google les pidiera cerrar una venta. Y como ya lo he dicho varias veces, Billy y Nick eran expertos en vender.

¿Lo más trágico? Que prácticamente el equipo que iba a ganar era el que cerrara la venta más grande.

Al final, Nick se hace cargo de ir por su amigo en lo que los demás del grupo intentan ir a vender todo el ecosistema de Adwords a una pizzería. No sé si alguna vez has intentado hacer esto, yo sí, y la verdad, así como están hablando todos nerviosos y con palabras que el-que-podría-ser-tu-cliente-pero-no-lo-va-a-ser-porque-lo-estás-confundiendo no entiende, es como en realidad sucede. Es lo que hablaba en mi post de la creatividad laboral, usualmente el enojo de no lograrlo es porque no sabés decir cuáles son los beneficios que se encuentran del otro lado y porque ellos todavía no saben que lo que estás pensando vos es mejor de lo que ellos tienen en mente.

Nick estaba intentando convencer a Billy y le dice “solo NO apretaste un botón, no es el fin del mundo, ni siquiera naciste con las computadoras, no sabías cómo se usaba una“. Me encantó porque cuántas veces me he frustrado por una cosita tan simple cómo apretar un botón. Yo también me he puesto en el pasado con el ánimo de “están mejor sin mí, mejor me voy“, aunque estaba pensando, según yo, en la estabilidad del grupo, hice mal al pensar por el grupo; ellos también tiene una opinión, no tuve que tomarla por ellos. Por eso me encantó esta escena.

Al final Billy regresa con Nick a la pizzería a encontrar a los demás y la escena de la venta es increíble. En lugar de decirle al dueño “adwords, target, branding“, le dice algo como “la gente ya te está buscando, solo queremos ayudarles a encontrarte”. Aunque sé que es una escena practicada y lo que querás, ESO ES VENDER. Vender es decirle a la gente los beneficios, no toda tu estrategia. Los amé.

Creo que ya sabemos por dónde va el final, así que me voy a detener aquí para no arruinártela – por completo – hahah.

Mirá, te voy a decir un par de cosas, todo lo que te he dicho no es ni el 10% de las risas que hay durante toda la película. No parece pero está muy cómica, tiene mucho de drama, también, y tiene una pequeña intervención romántica, así que está hecha para todas las personas que simplemente quieran ser mejores en el plano laboral, quieran actualizarse o simplemente reírse.

Una de las cosas que más me hizo feliz fue que David pensó que iba a ser otra película de autoayuda, con unos chistes obvios y rayando en lo cotidiano; cuando salió dijo que fue mejor de lo que esperaba. Se carcajeó conmigo y la disfrutó conmigo. Para serte sincera, hasta a mí se me hizo una mejor película de lo que esperaba, y eso que yo ya estaba emocionada desde el tráiler. 😉

Las enseñanzas que te deja The Internship son para la vida, no necesariamente solo para el trabajo. En serio, la película cubre todo. 🙂

Sé que no la necesitás, pero si querés una razón más para ver esta película, te diré que personalmente me gustó que le diera poder y determinación a las minorías. Pensalo, los protagonistas son los mejores amigos viejos pero desfasados, la chica que piensa que no es bonita y que para serlo tiene que inventarse aventuras, la inteligente que trabaja mucho pero siente que ya se le fue el tren del amor, el desadaptado que no sabe cómo socializar, el otro que fue maltratado en su niñez y el fanático de Harry Potter al que nadie entiende con sus ideas de fantasía. Todas estas personas han sido minoría, a veces muy maltratados por los “normales” y esta película los une para darles poder. Cuando te digo que la película lo cubre todo es porque es cierto.

Ojalá que te animés a verla. Por mi parte, estoy esperando que salga en DVD para alquilarla y ver los extras que traen. ^_^

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Civil Engineering Sophomore. Yogini. Small Product Lab Winner. Author of The Mini-Guide for Writing a Super Complete Post in 20 Minutes. 5x Shotput National Winner (El Salvador). 4x Discus National Winner (El Salvador). Business Administration Junior.

2 Comments

  1. Yo sentí lo mismo cuando la vi, mas en el reto que empiezan a tomar llamadas para Google Apps (yo trabajo para Google en esa precisa área…Así q hacia como q era yo contestando a los clientes jajajaja) Sentí que yo era el que estaba agarrando las llamadas, el Googleplex se ve q es el lugar mas feliz del mundo! Super chiva la entrada Queith! 🙂

    • Ay, no, el reto de las llamadas fue el que más me pegó porque sentís que fue solo un error y uno muy pequeño que le puede pasar a cualquiera, pero al mismo tiempo te ponés a pensar, ¡era un error muy pequeño! ¿¡porqué lo tuve que cometer yo!? Digo, creo que me puse mucho en los zapatos de Billy, ¿veá? Pero sí te pegan esas escenas.
      ¡Gracias por decir que mi entrada es super chiva y por comentar! ^_______^

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