50 frases interesantes de los libros que leí en el 2013

He querido celebrar el último día del año 2013 compartiéndote las 50 frases interesantes de los libros que leí en el 2013. Después de empezar con este hábito de la lectura de forma más formal me he dado cuenta que se ha convertido en una fuente más de enseñanzas y experiencias. Continue reading

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Los regalos son conexiones

Aprovechando que se acerca la Navidad, quería compartirte sobre cómo pienso que los regalos son conexiones gracias a mi bolso de Liz Claiborne. Es en serio.

Hace 10 años, en el 2003, yo era una persona que lo único que utilizaba era el uniforme de la escuela, la mochila de la escuela; pants, camisetas, tenis y la mochila del estadio. Sin embargo, cada vez que sabía que mi madrina estaba en el país, yo sabía que me había traído un regalo.

Aunque en mi estilo de vida de esa época salir a pasear no estaba contemplado, yo siempre me emocionaba por lo que me hubiera traído. Y es que en sí, no me importaba lo que me hubiera traído, lo que importaba es que me hubiera traído algo. Lo importante era el regalo.

En uno de esos viajes, mi Madrina me trajo un bolso Liz Claiborne. Me lo describió y me dijo que lo había traído especialmente para mí. Pero me advirtió que si no me gustaba, se lo dijera de verdad, porque así se la daría a quién de verdad le daría uso.

Mi ser egoísta actuó y le dije que me gustaba muchísimo, que yo la iba a utilizar, que no se la diera a nadie más. Con esto no quiero que pensés que así soy siempre con los regalos, quiero que te des cuenta que un regalo de ese calibre en ese entonces – a mis 13 años – no era importante para mí, porque era para una damita; pero lo que me importaba es que ese regalo venía pensado para mí, mi madrina lo pensó para mí y nadie más debería tenerlo aunque no me gustara en el instante.

Si te soy sincera, claro, el bolso pasó guardado una buena cantidad de años, porque simplemente no era de mi gusto. No lo veía conmigo sabiendo que yo me vestía con tenis, no lo veía conmigo yendo a una competencia, en serio, no lo veía conmigo.

Fue hace un par de años que lo empecé a ver conmigo y te voy a confiar porqué fue. Porque me di cuenta que pasados los años, ya no podía seguir utilizando una mochila para entrenar.

Ya era momento de llevar mis cosas en algo de tipo damita. Sin embargo, el cambio a un bolso de doble asa no se me hacía tan buena idea.

Así que fui a desempolvar mi bolso de Liz Claiborne, que es tipo mochilita pero hecho con materiales lo suficientemente femeninos como para utilizarlo con flats o sandalias y se ve bien.

Primero lo empecé a utilizar por lo práctico, me di cuenta que podía llevar todos mis documentos, algo de maquillaje, teléfono y hasta un pan sin problemas.

Después lo empecé a utilizar más seguido porque combinaba con todo. No importaba con lo que yo estuviera vestida, en realidad se ve bien con todo. Y si en alguna ocasión no me había puesto color negro en ninguna parte de mi vestimenta, solo necesitaba ponerme mis sandalias Havaianas doradas o un par de lentes negros y se resolvió el ‘problema’.

Y en esta temporada me he pelado usándola porque me di cuenta que el negro/dorado iba ser una de las combinaciones de la temporada. Así que prácticamente, la estoy usando todos los días. 🙂

Ahora es cuando entiendo cuando dicen sobre no convertirte en una víctima de la moda. Porque aunque estoy al tanto de las combinaciones de la temporada, no me vuelvo loca por estar a la moda, sino por respetar mi estilo de vida antes de buscar estar a la moda.

Si te fijás, primero me acomodé a la cartera porque era práctica para lo que yo estaba viviendo; después vinieron las combinaciones.

También es cuando más entiendo el verdadero significado de los regalos, lo importante no es el regalo en sí, lo importante es que siempre hay una persona detrás que pensó que era perfecto para vos.

Si te ponés a pensar, mi madrina me regaló este bolso tipo mochilita porque sabía que no me iba a gustar, de buenas a primeras, una cartera normal de doble asa, las cuales sí son utilizadas por damitas a muy temprana edad (a mi me llevó más tiempo acostumbrarme a ellas). Ella me leyó más de lo que yo hubiera creído a mis 13 años.

Ahora, si supiera que mi madrina viaja, de nuevo, ya no esperaría un regalo por parte de ella. Esperaría poder agradecerle todo el tiempo que estuvo pensando en mí para hacerme feliz y decirle que ahora soy yo la que piensa en ella cada vez que veo su regalo.

Porque al final de cuentas, el regalo no es lo importante, sino la conexión que se crea a través del tiempo entre dos personas por medio de ese regalo.

Sigue leyendo 50 por Katherine Montero .