Sobre mis artículos en la Prensa Gráfica

Tiempo atrás estuve colaborando con mis artículos en la Prensa Gráfica en una sección especial de la Revista Viva, salía los domingos y a partir de este momento los puedes encontrar en la categoría de Prensa.

Aún recibo comentarios de personas en el mundo real que me dicen que me conocieron por mis publicaciones semanales en la revista VIVA de la Prensa Gráfica, otros que me preguntan porqué no seguí escribiendo y los más geniales, a mi punto de vista, me cuentan que me acompañan desde un día que me leyeron en físico y me buscaron, aquí, en mi blog. Esos comentarios me llenan de ilusión y, aún pasados los meses, me hacen notar que mi trabajo nunca ha sido en vano.

Sin embargo, hay unos comentarios muy extraños en los que me adjudican frases que yo nunca he dicho, o por lo menos que yo nunca escribí. Me contactó una persona preguntándome que cómo era el negocio de las encuestas, que ella también se quería unir para ganar dinero y que, si yo lo había comentado en uno de mis artículos y hasta había dicho que había recibido un cheque de cierta empresa por eso, es porque sí funcionaba. Aunque agradezco enormemente la confianza que me otorgan en esa situación, tuve que aclararle que yo nunca había recomendado el llenar encuestas, como modelo de negocio. No lo había mencionado ni en el periódico, ni en mi blog.

Hay muchísimas razones por las que yo no recomiendo “llenar encuestas” como forma de llevar el sustento a tu mesa. En primera, porque no lo he probado. En segunda, porque confío en que uno debe aprender a ganarse la comida con lo que le gusta hacer de corazón, tanto así que lo quiera hacer todos los días; y yo no despierto todos los días con ánimos para llenar encuestas. En tercero, porque nunca he visto que una persona real recomiende este tipo de actividad, la única información sobre llenar encuestas para recibir cheques que vas a encontrar, será de las casas encuestadoras y personas que forman parte del sistema de pirámides. No hay una sola persona que yo conozca en la vida real que me diga que probó lo de las encuestas y le funcionó, que se quiere dedicar a eso toda su vida y que en realidad le hayan pagado.

Así que, como comprenderás, sí me extrañé muchísimo cuando leí lo siguiente en mi carpeta de entrada: “Una vez vi en el periódico que tu habías recibido cheque trabajado para cierta empresa, llenando encuestas y que era cierto, en esa vez me llamo la atención e intente, pero al final me pedían que yo diera dinero para inscribirme, no sé si me equivoque de link o qué, pero no lo hice por dudas, Quería me mandarás el link al que tú te metiste, y los pasos a seguir, ya que varios amigos y yo estamos interesados en saber, gracias, espero tu respuesta”.

En pocas palabras y con un sentimiento muy raro en el estómago, le respondí que no recuerdo haber escrito nada sobre llenar encuestas, lo que sí dije es que te podían pagar por escribir tweets en tu perfil de Twitter y puse este enlace sobre Twync (y le aclaré, nuevamente, que nunca he llenado encuestas para recibir cheques y no he recibido cheques por llenar encuestas, no recomendaría algo que no he probado).

Creo que esa aclaración sirvió lo suficiente como para enmendar esa situación extraña. Pero lo que más me preocupó es que esta información errónea voló lo suficientemente rápido como para que hasta los amigos de la persona que me escribió estuvieran interesados en saber sobre este tipo de trabajo. En mi mente se empezó a hacer una imagen que era combinación del teléfono descompuesto y el crecimiento de los gatitos que te contaba cuando tenía miedo de esterilizar a Cedra. Me aterré.

Después de aterrarme un poquito y tomarme un té, decidí subir todos los artículos que escribí para la Prensa Gráfica en mi blog. Considero que es lo mejor en estos casos, así los rumores extraños no tienen cabida, porque hay una fuente dónde se pueden encontrar estos textos.

Quizás habría enlazado a la Prensa Gráfica, pero como estos artículos formaban parte de una revista, no están disponibles en web. Cuando llegaba la nueva edición de la revista, borraban la anterior y solo dejaban la revista más reciente. Así que nunca pude coleccionar estos artículos en digital.

Acudí a la única persona que me quiere lo suficiente como para tener una colección dedicada a mi persona: mi mamá. Ella se había tomado la tarea de coleccionar todas estas revistas físicas en las que yo aparecí y gracias a ella es que pude subir la mayoría de artículos que escribí para la Prensa Gráfica. Si alguna vez tenés dudas sobre algo que recomendé o publiqué o dije que funcionaba, lo mejor es que revisés mi blog (no necesitás revisar, como tal, en la columna de la derecha hay una lupita para que se te haga más fácil buscar lo que necesitás), pero si tenés especial interés en re-leer los artículos que escribí para la Prensa Gráfica, podés hacerlo en la categoría de Prensa: https://queith.net/category/prensa

Por mi parte: ya aprendí la lección. Si tuviera la oportunidad de escribir, nuevamente, para medios tradicionales, lo subiría todo en mi blog al instante y seguramente iría en la categoría de prensa. Te lo prometo.

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Filed under: Blog, Opinión Personal Honesta, Press

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Civil Engineering Sophomore. Yogini. Small Product Lab Winner. Author of The Mini-Guide for Writing a Super Complete Post in 20 Minutes. 5x Shotput National Winner (El Salvador). 4x Discus National Winner (El Salvador). Business Administration Junior.