Romeo y Julieta por William Shakespeare

Cuando te cuento que al cerebro le gusta recordar más las experiencias de cómo se aprendió algo que realmente lo que se aprendió, te lo digo en serio. De hecho, el cerebro es tan fascinante que solo recuerda cosas que realmente necesitás, lo demás lo va dejando atrás porque simplemente no lo vas a utilizar. Al principio me daba miedo darme cuenta cómo olvidaba las cosas, cómo olvido algunos datos, cómo veo que se me hizo imposible recordar tal o cual dirección, pero después me doy cuenta que mi cerebro lo hizo para optimizar su “espacio” y rendimiento. Quizás esa dirección la iba a utilizar solo 3 veces en mi vida, ¿para qué iba a recordarla por siempre?, tal vez ese dato solo lo iba a necesitar para uno de mis exámenes, ¿para qué iba a guardarlo para toda la vida si hay calculadoras?, pueda ser que esa cosa que no recordaba era solo un dato cultural que no aportaba absolutamente nada a la persona que estoy intentando convertirme. En realidad no estaba perdiendo la memoria, sino optimizándome.

En una de esas veces, estaba recordando como mi tío había venido a El Salvador cuando yo tenía 9 y siempre la pasábamos súper bien con él. Incluso recuerdo cómo venía con varios VHS – ajá, VHS – bajo el brazo como si no fueran la gran cosa y nos preguntó a mi prima y a mí: ¿creen que venir con estos VHS bajo el brazo es peligroso si lo hago en el centro de San Salvador? Y nosotras como que “sí, sí, es súper peligroso”, y el bien quitado de la pena: Pues acabo de pasar por el centro de San Salvador, así, tal cual me ven, y no me pasó absolutamente nada.

Preparamos algunas cosas para comer y nos pusimos a ver Anaconda. Es la primera película que tengo registro de haber visto, aunque estoy más que segura que vi todas las de Disney porque encontré los VHS ya estando grande pero no las recuerdo (algún día las voy a ver todas). Eso de la Anaconda fue un jueves o viernes por la tarde y quedé tan impresionada que llegó mi tío el siguiente sábado y nos dijo que ahora mejor íbamos a ver una más tranquila, así que nos pusimos a ver Romeo y Julieta, con Leonardo Dicaprio.

Si te soy honesta, lo único que recuerdo de la película es que, cuando están en la parte final, la pantalla tenía un como tono verdoso que era lo que más destacaba. A los meses me tocó leer la novela y lo que se me quedó fue la cultura general de ajá: sus familias se odiaban, ellos se amaban, andan a escondidas, se matan al final y ya. Pero realmente yo no lograba recordar nada de la trama. No recordaba si se habían besado o si solo se besaron para morir juntos, no recordaba todas las cosas que hace Julieta para rechazar a sus pretendientes, no recordaba la fiesta, no recordaba a la mucama de Julieta ni al sacerdote, no recordaba que Romeo era desterrado. Todos esos detalles que te hacen entender el porqué las familias se odiaban, cómo ellos se amaban, porqué andaban a escondidas y cómo sucedió que se mataron al final no los recordaba. Así que por esta sencilla razón decidí leer el libro, nuevamente. Quise leer Romeo y Julieta por William Shakespeare porque quería recordar la historia.

Romeo y Julieta por William Shakespeare

Romeo y Julieta es una obra que sí trata de amor, pero no solo de amor solamente, de hecho, me he dado cuenta que las obras, en general, de William Shakespeare tratan de amor, poder y muerte. Todo empieza por amor pero cuando surge el poder, todas las cosas se vuelven caos y llevan a la muerte, de alguien. En absolutamente todas las obras de William Shakespeare alguien se enamora, alguien quiere poder y alguien muere. Así que Romeo y Julieta no es distinta.

Romeo y Julieta, a grandes rasgos, tienen problemas en sus vidas. Romeo estaba enamorado y herido de alguien más y Julieta como que ni tenía ganas de casarse, de repente, se conocen y sus vidas tienen sentido, para ellos. Pero se dan cuenta que vienen de familias que han tenido problemas y que no deberían de llevarse. Sin embargo, ellos hacen de casi todo para estar juntos, Romeo visita a Julieta en el balcón en las madrugadas, al principio la mucama como que se hace del ojo pacho pero cuando se da cuenta que la cosa va en serio, empieza de chambrosa, se casaron en secreto, Romeo mató al primo de Julieta porque se puso de prepotente con él y un su amigo, destierran a Romeo y después, la única forma que tiene de comunicarse con su esposa es por medio de cartas y por medio del sacerdote. Como el matrimonio de Julieta había sido en privado, sus papás y el tipo que le había ido a pedir la mano a sus papás no sabía que ella ya estaba casada, entonces hace un montón de cosas para intentar romper el compromiso. En la lista de esas cosas estaba fingir su muerte para poder ser libre. Los problemas habían empezado desde antes, pero es en este punto cuando todo va en declive, porque oficialmente tenían que decir que Julieta estaba muerta y extraoficialmente le habían mandado una carta a Romeo para que supiese que no estaba muerta, pero había manifestaciones y el pueblo donde él estaba tenía como cerradas unas calles, la carta no llegó a tiempo y todo, todo, todo termina muy mal.

Y sí, los que decían en Twitter que los que escribían que querían un amor como el de Romeo y Julieta se notaba que no habían leído el libro, tenían razón. Podrá ser puro y llevado hasta las últimas consecuencias y lo que querrás, pero ni pasan tiempo juntos ni pueden vivir su relación tranquilos. Sé que no me lo has preguntado, pero ahora entiendo realmente porqué a mi cerebro se le ocurrió optimizar en estos detalles. Lo único que puedo pensar, después de releer esta obra, es la típica frase de “¿¡y cómo se les ocurre!?”, sabiendo que los niños tienen como 18 años de edad. O sea, como que me da más cólera las decisiones que tomaron que lo que me puede enternecer. Creo que me pasó como aquel meme que dice que cuando uno es pequeño y ve una película de caricaturas, siempre es el niño, pero si ve la misma película estando ya grande, de repente te das cuenta que le das la razón al papá de la película y no al niño.

Sé que esta no es la típica reseña que esperás encontrar de un libro pero hay una razón: esta no es una reseña sino mi opinión. Ahora bien, las opiniones son subjetivas y tienen mucho que ver con lo que la persona ha vivido. Tal vez si yo siguiera teniendo 9 años, como los que tenía cuando vi la película y supe la historia por primera vez, es muy probable que hubiera llorado porque los dos se mataron. Ahora que tengo 24 me preguntó en qué estaban pensando. Y no por esto quiero decir poner en tela de juicio el talento de William Shakespeare, de hecho creo que William Shakespeare logró su propósito. Si su propósito con cada escrito que él publicaba o dramatizaba era que la gente se entretuviera, lo logró conmigo; si su propósito era que la gente sintiera algo respecto a lo que acababa de experimentar con sus escritos, lo logró conmigo; si su propósito era que me emocionara tanto que quisiera compartirlo con alguien más, lo logró conmigo. Porque sí me entretuve, sí tuve un sentimiento y sí me emocioné, pero tal vez no en la dirección que todos estaban esperando. Mi moraleja personal: mi cerebro sabe porqué optimiza sus cosas, prometo que ya no le voy a remover si no es necesario.

De cualquier forma, a pesar de que hay amor, poder y muerte en esta obra, hay más cosas que vale la pena aprender de este libro. Así que siempre te voy a dejar las 20 frases más interesantes de Romeo y Julieta por William Shakespeare.

Frases interesantes de Romeo y Julieta por William Shakespeare.

  1. Si volvéis a turbar el sosiego de nuestra ciudad, me responderéis con vuestras cabezas.
  2. Amor es fuego aventado por el aura de un suspiro; fuego que arde y centellea en los ojos del amante.
  3. Nunca olvida el don de la vista quien una vez la perdió.
  4. El tiempo hace verdades las burlas.
  5. Quiere mi negra suerte que consagre mi amor al único hombre a quien debo aborrecer.
  6. Ved cómo muere en el pecho de Romeo la pasión antigua, y cómo la sustituye una pasión nueva. Julieta viene a eclipsar con su lumbre a la belleza que mataba de amores a Romeo.
  7. Vamos, ¿a qué empeñarnos en buscar al que no quiere ser encontrado?
  8. No eres tú mi enemigo. Es el nombre de Montesco, que llevas.
  9. La rosa no dejaría de ser rosa, y de esparcir su aroma, aunque se llamase de otro modo.
  10. Julieta: Pocas palabras son las que aún he oído de esa boca, y sin embargo te reconozco. ¿No eres Romeo? ¿No eres de la familia de los Montescos?
    Romeo: No seré ni una cosa ni otra, ángel mío, si cualquiera de las dos te enfada.
  11. Más quiero morir a sus manos, amándome tú, que esquivarlos y salvarme de ellos, cuando me falte tu amor.
  12. ¿Me amas? Sé que me dirás que sí, y que yo lo creeré.
  13. No hagas ningún juramento. Si acaso, jura por ti mismo, por tu persona que es el dios que adoro y en quien he de creer.
  14. Si el fin de tu amor es honrado, si quieres casarte, avisa mañana al mensajero que te enviaré, de cómo y cuándo quieres celebrar la sagrada ceremonia.
  15. La tierra es a la vez cuna y sepultura de la naturaleza, y su seno educa y nutre de varia condición, pero ninguno tan falto de virtud que no de alimento o remedio o solaz al hombre.
  16. No hay ser inútil sobre la tierra, por vil y despreciable que parezca. Por el contrario, el ser más noble, si se emplea con mal fin, es dañino y abominable. El bien mismo se trueca en mal y el valor en vicio, cuando no sirve a un fin virtuoso.
  17. Nada violento es duradero: ni el placer ni la pena: ellos mismos se consumen como el fuego y la pólvora al usarse. La excesiva dulcedumbre de la miel empalaga al labio. Ama, pues, con templanza.
  18. El verdadero amor es más pródigo de obras que de palabras: más rico en la esencia que en la forma. Sólo el pobre cuenta su caudal. Mi tesoro es tan grande que yo no podría contar ni siquiera la mitad.
  19. Reñiste con uno porque te vio en la calle y despertó a tu perro que estaba durmiendo al sol. Y con un sastre porque estrenó su ropa nueva antes de Pascua, y con otro porque ataba sus zapatos con cintas viejas. ¿Si vendrás tú a enseñarme moderación y prudencia?
  20. Tus amores, Julieta, me han quitado el brío y ablandado el temple de mi acero.

Con lo que te acabo de compartir, apenas logro cubrir el 44% del libro, así que después de leer todo lo anterior, ya recordarás mejor la historia de Romeo y Julieta. Pero si querés vivir por tu propia cuenta la experiencia de releer una historia solamente por la gana de recordar los detalles, podés descargarte el libro aquí mismo: Romeo y Julieta por William Shakespeare.

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¿Qué son los pines ricos en información de Pinterest?

Pinterest no nos quiere mantener en su plataforma nada más porque sí, Pinterest quiere que su plataforma nos sea útil y que a consecuencia de su utilidad nos quedemos ahí.

Tuve un ataque de locura hace dos temporadas en el que me suscribí a muchas revistas de moda por correo electrónico. Después de darme cuenta que mi bandeja de correo electrónico se volvió insufrible, me quedé con apenas 3 revistas y 2 blogs de moda. Pero mientras tuve todas aquellas revistas en “mis manos”, siempre iba guardando los zapatos que me gustaban, los accesorios que pensaba que me quedaban y las prendas de ropa que juré que me podían quedar bien. Todas las guardé en Pinterest, porque una nunca sabe. De hecho, las guardé tan bien, que les definí como 50 tableros; así, si tenía ganas de encontrar, no sé, aritos con ese vestido que quiero ponerme para el evento del miércoles, pues iba a buscar inspiración a mi tablero de aritos y después a buscarlos en algún centro comercial.

Pero sucedió algo que me llamó la atención en lo que guardaba aquella información dividida por carpetas temáticas: un par de zapatillas de Tory Burch que yo había pineado/guardado había bajado de precio. Nada fuera de lo normal, todas las cosas, pasadas un tiempo, bajan de precio. Pero lo que no se me hizo tan común fue que me llegara un correo de Pinterest avisándome que esas zapatillas que a mí me habían gustado y que había pineado en mi tablero de “zapatos bonitos y cómodos” había bajado el 30% de su precio. ¡Eso era como que el éxito rotundo! Había logrado que mi Pinterest fuera la cuponera perfecta, porque me llegaban ofertas de precios bajos de cosas que a mí sí me habían gustado. Continue reading

Cómo lograr la mejor venta

Tenemos una tradición bien bonita en mi casa: todas las semanas nos comemos un pan completo, sea un pastel, una tarta o un pan dulce normal. Pero siempre lo hacemos, es de aquellos placeres que nos damos y que nos hace no mantener la línea pero sí mantener hermosos recuerdos.

Empezamos con los que se convirtieron de buenas a primeras en mi postre favorito: los cheesequeiths de la Pizza Hut; después encontramos una persona que hacía los cheesequeiths en casa y nos entregaba una bandeja completa por el mismo precio que un pedazo en la Pizza.

Se llama Niña Cristi. No se nos hizo difícil elegir nuestra nueva distribuidora de panes semanal.

Cuando mi familia y yo estábamos separados, siempre les decía que me hacía falta el pancito semanal, que a veces no podía ir a comprarlo y me hicieron esta promesa de no hacer el ritual del pan semanal hasta que yo volviera, porque si no estábamos juntos, no le hallaban gracia a la tradición.

Pero regresé y la Niña Cristi se dio cuenta. Inmediatamente, la Niña Cristi se le acercó a #lamamádeQueith y le dijo esto:

-¡Qué bueno que regresó la niña! ¿Quiere llevarle un cheesequeith para celebrar? Aún recuerdo que este es su favorito.

La niña Cristi no se convirtió en nuestra distribuidora oficial de panes nada más por su precio o porque hornea bien rico, ella se convirtió en nuestra distribuidora oficial porque me recuerda, a mí y a mi familia, y recuerda nuestras compras, nuestros platillos favoritos (aunque yo me haya ido desde Marzo del 2010). También porque hace un comentario oportuno en el momento que toca.

Pero todo esto lo logró porque ella se dio la tarea de conocernos. Realmente no dudo que otras familias se sientan tan apreciados como clientes, así como nosotros.

Porque se nota que ella sabe que la manera de conseguir la mejor venta es cultivar una relación primero y después ofrecer lo que más les agrada.

Me encantan este tipo de situaciones porque no solo son momentos que quiero compartir, sino que aprendo mucho de ellos.

LA MEJOR VENTA.

La mejor venta no es aquella en la que lográs tener un ticket con alto precio, es aquella venta con la que sabés que le entregaste a tus clientes algo que en realidad necesitaban e iban a disfrutar un tiempo ameno con tu producto.

La mejor venta debería de ser el objetivo de todas las personas que se dedican a vender algo porque, quizás significa trabajar un poco más en aprenderte el nombre de tus clientes y conocerlos hasta el punto de casi saber su rutina, pero este tipo de cosas te diferencia de los demás que solo le ponen el producto en la cara y les piden la tarjeta.

La mejor venta sucede cuando aprendés que el cliente no es una chequera con patas para tu beneficio, sino una persona interesante con la que podrías construir una relación y una persona digna de que tú inviertas tu tiempo.

Y mientras escribo estas palabras, entiendo algo más, hay muchas personas que se dedican a vender que les da un miedo terrible ofrecer un producto que ellos tienen aunque la persona esté enfrente pidiendo una solución a gritos.

Pero la niña Cristi no tiene miedo al hacer comentarios del tipo “¿quiere llevarle un cheesequeith a la niña?”, ¿porqué? Porque como ella sí se dedicó a conocernos, sabe cuál es el tono que tiene que usar con nosotros, sabe qué tipo de comentarios nos gustan, sabe cómo meterse en la plática y sabe que tiene derecho a meterse en nuestra plática, porque ella se dio el tiempo de conocer nuestras mañas, nuestras frases, nuestras cosas.

En este instante he llegado a pensar que si te da miedo intentar venderle tus productos a tus clientes, es porque los ves como clientes, has creado una barrera entre ellos y vos, no has construido una relación que te dé cierto tipo de confianza y no sabés cómo acercarte.

No hay un lugar idóneo para vender, pero siempre hay un momento idóneo para ofrecerle una solución a un amigo, pensá bien en esto.

Sé que lo que te estoy contando parece ser más difícil, porque no es lo que te enseñan. Te dicen que creés un producto, que recés para que se venda y después seás la persona aterradora que se le acerca a todos a vender.

Pero la realidad es muy distinta, la verdad es que si no has invertido tiempo, trabajo y esfuerzo en una relación antes, la gente no ve porqué tiene que invertir el dinero que a ellos les costó tiempo, trabajo y esfuerzo contigo.

La mejor venta es aquella en la que se logra cuando te sentís satisfecho y hacés sentir satisfecho al otro. Todo lo que una puede aprender con postres, ¿verdad? 🙂

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