Cómo lograr la mejor venta

Tenemos una tradición bien bonita en mi casa: todas las semanas nos comemos un pan completo, sea un pastel, una tarta o un pan dulce normal. Pero siempre lo hacemos, es de aquellos placeres que nos damos y que nos hace no mantener la línea pero sí mantener hermosos recuerdos.

Empezamos con los que se convirtieron de buenas a primeras en mi postre favorito: los cheesequeiths de la Pizza Hut; después encontramos una persona que hacía los cheesequeiths en casa y nos entregaba una bandeja completa por el mismo precio que un pedazo en la Pizza.

Se llama Niña Cristi. No se nos hizo difícil elegir nuestra nueva distribuidora de panes semanal.

Cuando mi familia y yo estábamos separados, siempre les decía que me hacía falta el pancito semanal, que a veces no podía ir a comprarlo y me hicieron esta promesa de no hacer el ritual del pan semanal hasta que yo volviera, porque si no estábamos juntos, no le hallaban gracia a la tradición.

Pero regresé y la Niña Cristi se dio cuenta. Inmediatamente, la Niña Cristi se le acercó a #lamamádeQueith y le dijo esto:

-¡Qué bueno que regresó la niña! ¿Quiere llevarle un cheesequeith para celebrar? Aún recuerdo que este es su favorito.

La niña Cristi no se convirtió en nuestra distribuidora oficial de panes nada más por su precio o porque hornea bien rico, ella se convirtió en nuestra distribuidora oficial porque me recuerda, a mí y a mi familia, y recuerda nuestras compras, nuestros platillos favoritos (aunque yo me haya ido desde Marzo del 2010). También porque hace un comentario oportuno en el momento que toca.

Pero todo esto lo logró porque ella se dio la tarea de conocernos. Realmente no dudo que otras familias se sientan tan apreciados como clientes, así como nosotros.

Porque se nota que ella sabe que la manera de conseguir la mejor venta es cultivar una relación primero y después ofrecer lo que más les agrada.

Me encantan este tipo de situaciones porque no solo son momentos que quiero compartir, sino que aprendo mucho de ellos.

LA MEJOR VENTA.

La mejor venta no es aquella en la que lográs tener un ticket con alto precio, es aquella venta con la que sabés que le entregaste a tus clientes algo que en realidad necesitaban e iban a disfrutar un tiempo ameno con tu producto.

La mejor venta debería de ser el objetivo de todas las personas que se dedican a vender algo porque, quizás significa trabajar un poco más en aprenderte el nombre de tus clientes y conocerlos hasta el punto de casi saber su rutina, pero este tipo de cosas te diferencia de los demás que solo le ponen el producto en la cara y les piden la tarjeta.

La mejor venta sucede cuando aprendés que el cliente no es una chequera con patas para tu beneficio, sino una persona interesante con la que podrías construir una relación y una persona digna de que tú inviertas tu tiempo.

Y mientras escribo estas palabras, entiendo algo más, hay muchas personas que se dedican a vender que les da un miedo terrible ofrecer un producto que ellos tienen aunque la persona esté enfrente pidiendo una solución a gritos.

Pero la niña Cristi no tiene miedo al hacer comentarios del tipo “¿quiere llevarle un cheesequeith a la niña?”, ¿porqué? Porque como ella sí se dedicó a conocernos, sabe cuál es el tono que tiene que usar con nosotros, sabe qué tipo de comentarios nos gustan, sabe cómo meterse en la plática y sabe que tiene derecho a meterse en nuestra plática, porque ella se dio el tiempo de conocer nuestras mañas, nuestras frases, nuestras cosas.

En este instante he llegado a pensar que si te da miedo intentar venderle tus productos a tus clientes, es porque los ves como clientes, has creado una barrera entre ellos y vos, no has construido una relación que te dé cierto tipo de confianza y no sabés cómo acercarte.

No hay un lugar idóneo para vender, pero siempre hay un momento idóneo para ofrecerle una solución a un amigo, pensá bien en esto.

Sé que lo que te estoy contando parece ser más difícil, porque no es lo que te enseñan. Te dicen que creés un producto, que recés para que se venda y después seás la persona aterradora que se le acerca a todos a vender.

Pero la realidad es muy distinta, la verdad es que si no has invertido tiempo, trabajo y esfuerzo en una relación antes, la gente no ve porqué tiene que invertir el dinero que a ellos les costó tiempo, trabajo y esfuerzo contigo.

La mejor venta es aquella en la que se logra cuando te sentís satisfecho y hacés sentir satisfecho al otro. Todo lo que una puede aprender con postres, ¿verdad? 🙂

Sigue leyendo 50 por Katherine Montero .

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Filed under: Estudio, Family, Food

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Civil Engineering Sophomore. Yogini. Small Product Lab Winner. Author of The Mini-Guide for Writing a Super Complete Post in 20 Minutes. 5x Shotput National Winner (El Salvador). 4x Discus National Winner (El Salvador). Business Administration Junior.