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Hice Pilates por 28 días y esto fue lo que pasó.

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Ya sé qué es lo que pasa cuando haces Pilates por 28 días. Me dediqué a responderme esta pregunta porque anteriormente había hecho Pilates pero de forma relajada, tomando varios días libres entre cada sesión. Así que mi duda era: ¿qué pasaría con mi cuerpo si hacía Pilates por 28 días?

Empecé el 9 de Marzo de 2019 con la toma de medidas y la primera sesión. Y al día siguiente regresé al mat y volví a entrenar. Y al día siguiente también. Así estuve por 10 días hasta que sufrí un asalto y mi cabeza ya no estuvo muy bien. En esa semana, tenía que concentrarme para un parcial y no podía. Me tardé todo un día en hacer 3 ejercicios porque no podía poner mi cabeza en silencio.

Tuve que modificar muchas cosas de mi vida: los entrenos, mi forma de dormir, estudiar, transportarme a mis lugares de siempre, muchas cosas. Todo para seguir funcionando lo mejor que podía hasta tener un tiempo de poder dejar aflorar todo lo que me había estado pasando.

Tantas modificaciones tuve que hacer que, cuando me di cuenta, estaba 4 días por detrás del reto. Y tuve que ponerme las pilas para poderlo terminar. En lugar de entrenar una sesión por día (4 rondas), empecé a hacer una sesión y la mitad (6 rondas) para salir a tiempo.

Hice todas las modificaciones de las que te hablo por agentes externos que, lastimosamente, se instalaron en mi interior. Pero quiero que sepas que este reto de los Pilates por 28 días NACIÓ de mi interior, por lo tanto, era más importante cumplir la promesa conmigo que dejar que todos estos agentes externos incubaran. Así que puse todos esos sentimientos en pausa hasta tener un tiempo para poder lidiar con ellos.

Izquierda de color aqua: 9 de Marzo de 2019. Derecha de color negro: 6 de Abril de 2019. En las dos fotografías peso 77kg.

Y aunque logré terminar el reto y estoy orgullosa de haberlo terminado y cumplí la promesa que me hice y aunque obtuve algunos resultados (en el artículo de “Hoy termino el reto de los Pilates por 28 días con la toma de medidas” te cuento que bajé 6 medidas de 12 y que no bajé de peso), los resultados no son sorprendentes puesto que el ejercicio solamente representa el 20% de lo que puedes lograr cuando cambias a hábitos más saludables. La mayoría se logra con la comida. Y yo no le he puesto atención a la comida últimamente.

En las dos fotografías peso 77kg. Solo rebajé: 1cm en el bíceps derecho, 2cm de cintura, 1cm en el muslo izquierdo, 3cm en el torso, 5cm de pecho y 2cm de vientre.

Así que en mis conclusiones te cuento que:

  1. No me veo entrenando Pilates todos los días. Los Pilates sí funcionan para divertirme y para fortalecerme y para despejarme, pero no para rebajar de peso (al menos no para mí, al menos este nivel en particular no me funcionó para bajar de peso a mí), aunque sí para rebajar algunas medidas. Sin embargo, la forma en la que quedo drenada para después o para el siguiente día, no siento que valga la pena para lo poco que logro con esas sudadas.
  2. Sí me veo entrenando un día sí y un día no. Aunque en términos de peso no logré nada, en términos de condición física y cómo me veo en el espejo sí cambié algo. Así que los Pilates sí seguirán formando parte de mi vida, solo que no todos los días. La prueba más real que tuve de reconocer que mi condición física era mejor que antes fue, que a la mitad del reto, tomé mi bicicleta para moverme y necesitaba subir 5 cuestas para llegar a mi destino. Hace 2 años tenía que bajarme de la bicicleta en las cuestas para poder subirlas caminando, esta vez pude subirlas sin necesidad de bajarme.
  3. Sí me veo practicando ejercicios más dinámicos. Una de las cosas que me he dado cuenta es que cada tipo de ejercicio tiene su etapa en tu vida. El yoga me ayudó muchísimo a salir de mis lesiones. Los pilates me ayudaron muchísimo para salir de los 89kg. Quizás es momento de buscar algo más dinámico si quiero seguir viendo mejoras en mí. He encontrado una entrenadora que hace ejercicios más aeróbicos y voy a intentar hacer algunas de sus sesiones. Ella es la que lanzó el reto de los 100 burpees que hice hace poco. Y no descarto la posibilidad de regresar a nadar. Me divertía muchísimo con la natación y ahora me divierto mucho con la bicicleta. Me gusta estar en movimiento aunque ese movimiento yo lo haga lento. Aunque planee mantener los Pilates y el Yoga conmigo en menor medida, sí me veo practicando ejercicios más dinámicos, también.
  4. Sé que hice el nivel 2 de Pilates y sé que me pasaron muchas cosas en este mes que quizás ayudaron a que mi cuerpo se aferrara al peso que tenía. Quiero hacer el reto de Pilates por 28 días con el nivel 3 en el futuro y también quiero hacer el reto de Pilates + comida saludable por 28 días. Quiero estar segura que los resultados que obtuve esta vez corresponden a una situación puntual y que no son la regla. Así que más adelante, viene el reto de Pilates por 28 días con el nivel 3.
  5. He derrotado una estructura mental que me instalaron desde pequeña, en la que te dicen que si estás pasada de peso, necesitas sudar y hacer ejercicio y que ya con eso, lo vas a lograr. Claramente no es así. Necesitas checar la comida al mismo tiempo y, es más, debes de ponerle más atención a la comida que al ejercicio. Eso es lo que hice la primera vez que hice el reto de la comida por 28 días, solo hice 9 sesiones de entreno pero fui muy disciplinada con la comida y bajé 9kg.
  6. Sí me veo poniéndole atención a la comida en el futuro. Sí planeo regresar a mis hábitos alimenticios saludables y limpios en el futuro. Ahorita no lo he hecho y casi no he comido los vegetales y frutas que debería. Pero sí me veo regresando a cocinar limpiamente en cantidades industriales para tener suficiente comida para agarrar en toda la semana.
  7. Vivo en Latinoamérica y sé que si una persona tiene los deseos de rebajar, compra con sus ahorros un programa como este, entrena todos los días con la mejor actitud y, aunque al final se vea mejor en el espejo, si su báscula no le dice lo mismo, esa persona se va a sentir frustrada. En Latinoamérica, tristemente, la salud se dicta con la báscula, así que si alguien hace lo mejor que puede y logra lo que yo logré esta vez con este reto en particular, esa persona va a sentir que no vale la pena. Es por eso que, a partir de ahora, he decidido NO recomendar los programas de Pilates, por lo menos hasta comprobar lo que te cuento en la conclusión 4. He prometido recomendar solo cosas que haya probado, me gusten, me hagan feliz y me den resultados. Y aunque obtuve resultados, no son palpables en báscula. Y dado que la mayoría de personas que me leen están en Latinoamérica, sé que la báscula es el primer instrumento que nos han dicho que indica la salud. No quiero que cuando el doctor te diga que necesitas perder peso, pongas fe en algo que no me funcionó y sientas frustración y te enojes conmigo. Prefiero que sepas que no voy a recomendar los programas de Pilates (por eso este artículo no tiene enlaces a ningún lugar para comprar el nivel de Pilates que hice) y voy a seguir probando cosas hasta encontrar algo que funcione y poder recomendarlo abiertamente. Por el momento, yo NO voy a recomendar los programas de Pilates y mucho menos te voy a recomendar que los compres.

Esto es todo por el momento, ojalá que te haya gustado todo lo que descubrí en el reto de Pilates por 28 días.

Te mando un abrazo y espero que tu personaje favorito de Game of Thrones sobreviva al capítulo de hoy.

K.

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